VIVE DISFRUTANDO

El legado siempre vivo de cinco mujeres precursoras

El 8 de marzo visité la exposición Mujeres en la investigación del Museo de la Ciencia de Valladolid y disfruté con la lectura de artículos sobre mujeres notables -algunas desconocidas para mí- cuyos legados cambiaron nuestras vidas.

Sobre todo, agradecí el haber conocido en Madrid a dos mujeres insignes: Ernestina de Champourcín, la poeta entre los poetas de la Generación del 27 y Piedad de la Cierva, prestigiosa científica y descubridora española. Les dediqué dos artículos en la revista con la que colaboro, Woman Essentia. Fue el primer paso en mi objetivo de visibilizar sus figuras.

Me ilusiona que se haya reconocido el lugar que corresponde a Ernestina entre los escritores de su generación y que se haya extendido tanto su fama. Desde que Gerardo Diego incluyó su nombre y el de Josefina de la Torre en la segunda edición de la Antología de poesía española, acreditándolas como poetas de la Generación del 27, hoy el nombre de Ernestina de Champourcín tiene madurez y sello propios.

Tanto es así que Juan Cano Ballesta, especialista en literatura y poesía españolas del siglo XX, concluía en el congreso sobre la poeta celebrado en 2006 en Vitoria: «Ernestina de Champourcín rompe los cánones de la contención vigentes entre los poetas del 27 y su innovación es precursora del cambio general de las letras españolas de los años treinta: el alejamiento de la estética purista y la rehumanización profunda del arte y de la poesía».

También es esperanzador que la vida y labor de Piedad de la Cierva estén saliendo del anonimato tras su fallecimiento en 2007. Fue una científica e investigadora vanguardista en la radiactividad artificial, descubridora del material refractario y pionera en la fabricación en España del vidrio óptico. Su carácter tenía algo de esa capacidad refractaria que descubrió en la cascarilla del arroz; las dificultades ni siquiera pudieron empañarlo, se mantuvo como esas superficies pulidas y transparentes de sus vidrios.

Además, he escrito sobre la genialidad de María Montessori para revolucionar los paradigmas de la educación del niño y defender la educación como único camino para construir la paz (fue nominada tres veces para el Premio Nobel de la Paz). O del empeño de María Moliner en promover la lectura como pilar de progreso en todos los rincones de España y en gestar su Diccionario de uso del español, una maravilla de la lexicografía. Y con qué cariño recuerdo la experiencia de ganar el primer premio del IV Concurso de Microrrelatos El Folio en Blanco de COPE Ávila con una semblanza de santa Teresa de Jesús en el quinto centenario de su nacimiento.

Todas estas pioneras abrieron camino a otras mujeres de valía y algunas de ellas trabajaron activamente por el reconocimiento del valor de la mujer en el ámbito cultural, intelectual o científico. Este es también un precioso legado que nos han dejado.

Escrito por María Jesús González Olivar
Copywriter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

X