VIVE DISFRUTANDO

Ilustres de nuestra provincia XVI (Rosa Chacel)

¿Cómo sueña la rosa?… hablo de la rosa que descansa sobre el regazo de la escultura de nuestra Rosa Chacel. VIVEDISFRUTANDO dirige su mirada hacia la estatua que habita en un banco del Poniente, esa que nos muestra a Doña Rosa Clotilde Chacel Arimón con sus libros. Dentro de la imagen del metal duerme: la “Sinsombrero” rebelde, la integrante de la “Generación del 27”, la niña enfermiza educada por su madre maestra, la mujer independiente cuyo perfume fue una vasta cultura literaria, ya que, probablemente, ser sobrina nieta de José Zorrilla le aseguró un contacto constante con las letras.
Nació en el Valladolid de 1898, dotada de habilidades artísticas en pugna, hasta que finalmente se rindió al mandato de la escritura y dejó la escultura. Fue colaboradora en prensa, traductora, escribió novela, ensayo, poesía y biografías.
En 1908 su familia se traslada a Madrid, al “Barrio de Maravillas”, años más tarde así titulará uno de sus libros con tintes intimistas, donde recrea el paso de su infancia a la adolescencia con emocionada sorpresa por las maravillas de sus cambios; igualmente todo el barrio es protagonista y nos ofrece con un lenguaje de exquisita riqueza un retrato social de la época, el marco político y el sentir social.
Al ingresar en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, comenzó a frecuentar los círculos intelectuales de la ciudad, conoció a Ortega y Gasset, Unamuno, Juan Ramón Jiménez. En el Ateneo de Madrid, dio su primera conferencia con el título “La mujer y sus posibilidades”, con un pensamiento crítico adelantado a su época.
Formó parte de “Las Sinsombrero”, cuestionando el papel de las mujeres en la sociedad española, todas fueron artistas integrantes de la Generación del 27: María Zambrano, Maruja Mallo, María Teresa León entre otras.
Colaboró en la Revista de Occidente, en La Gaceta Literaria, y en la revista Ultra. En 1930 publicó su primera novela, Estación. Ida y vuelta. Desarrolló habilidades de enfermera durante la guerra civil, vivió el exilio, y pasó momentos de escasez económica.
Sus méritos tuvieron un reconocimiento tardío: en 1987 recibió el Premio Nacional de las Letras, en 1990 recibió el Premio de Castilla y León de las Letras, y fue nombrada Doctora Honoris Causa por la Universidad de Valladolid.
Reposan sus restos en el Panteón de Personas Ilustres del cementerio “El Carmen” de nuestra ciudad.

Escrito por María del Carmen González Sanz (Maika) para el Prólogo de la edición nº 23 de VD, oct-nov 2021.

https://www.bubok.es/autores/Maika62

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