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Medina del Campo

Medina del Campo, en pleno corazón de Castilla y León y de la Ruta del Vino de Rueda, conoció su época de esplendor en los siglos XV y XVI, gracias al apoyo de los distintos monarcas a sus célebres ferias y a su excelente ubicación como encrucijada de caminos, ya que en la Villa confluían todas las rutas importantes castellanas, especialmente el eje Toledo-Burgos, con las principales ciudades castellanas de entonces —Valladolid, Zamora, Salamanca, Segovia, Ávila,…— a una cercana y similar distancia. En la actualidad sigue siendo así, ya que está bien comunicada y conectada, a tan solo 1h. 30’ de Madrid y 30’ de Valladolid, en coche.
Y si de caminos hablamos, hemos de referirnos en primer lugar a que en Medina del Campo confluyen y se separan dos de los Caminos que llevan a Santiago, el de Levante (que se dirige hacia Zamora) y el del Sureste (que continúa hacia Benavente).

El de Levante, a su paso por Medina del Campo, parte de la Plaza Mayor y por la calle Padilla sigue su recorrido hacia el río Zapardiel, avanza por la carretera CL-610 en su paso urbano por la población hasta alcanzar la avenida de la Constitución, hasta llegar al Polígono Industrial Francisco Lobato, que tras dejarlo atrás continúa por una pista asfaltada hasta una rotonda y, tras ella, salvando la autopista A-6 por un paso a nivel para continuar Camino por la otra banda. Tras avanzar unos metros, se toma una pista que, en ascenso, se va separando de la autovía hacia la derecha y en la siguiente bifurcación continúa por la izquierda, ascendiendo y rebasando el teso a la vista de Rueda a la que se accede en un tranquilo descenso acercándose de nuevo a la A-6.

El camino del Sureste, tiene su punto de partida en Medina del Campo, también en nuestra plaza Mayor, en la fachada de la Colegiata de San Antolín, cercana al Ayuntamiento, en este caso el recorrido prosigue por la calle Almirante hasta alcanzar la calle San Martín, donde se gira a la izquierda para tomar más adelante, por la derecha, la calle del Apóstol Santiago, haciendo parada al final de la misma en la iglesia de Santiago el Real, el recorrido prosigue por la calle de San Lázaro, que discurre paralela a las vías del ferrocarril y que se atraviesan más adelante, para seguir camino entre estas y el río Zapardiel, sin abandonar este hasta encontrarnos con la aldea de Dueñas de Abajo e inmediatamente, tras subir el repechón que tenemos enfrente, Dueñas de Arriba. Continúa por la Cañada de Medina en un suave y largo ascenso que lleva a remontar La Garbancera y descender hasta alcanzar la siguiente población, Nava del Rey.

Y sí, acabamos de mencionar la palabra “cañada”, porque Medina del Campo fue encrucijada de cañadas y vías pecuarias, pero esto… ¿Qué os parece si os lo contamos otro día?
www.medinadelcampo.es

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