VIVE DISFRUTANDO

Consejos para un verano saludable

Llegó el verano y con él, el calor, las vacaciones escolares, los cambios de rutinas, los días más largos, el compartir más en la calle, los excesos, etc.…

Por ello, a pesar de que el verano nos invita a soltar ese control y a alternar con más frecuencia, no debemos olvidarnos de tratar de compensar esos excesos de alguna manera para conseguir sentirnos lo mejor posible y que nuestra energía no decaiga.

Les propongo tener en cuenta una hidratación óptima, considerando que las altas temperaturas nos hacen perder más líquido de lo normal, pero tratando de hidratarnos a través de alimento fresco, vivo y que nos aporte gran cantidad de agua al cuerpo. No se trata de realizar comidas copiosas, mal combinadas y con productos ultraprocesados para pretender después hidratarnos con una gran cantidad de agua mineral. Sino que debemos tratar de hidratar al cuerpo a través de nuestra alimentación. Las frutas son un gran aliado siempre, y en verano la gran variedad que tenemos a nuestro alcance hace más fácil y sabroso el disfrutarlas.

Emocionalmente, el verano, es una época en la que se nos brinda la oportunidad de conectar, de estar presente y disfrutar al máximo. Si tenemos hijos, sus rutinas en verano cambian y es el momento de que sientan la presencia de papá y mamá, pero estando en calma y con disfrute real, al final lo que ellos anhelan es esa presencia de los padres participando activamente en el juego, en la playa, en la piscina, en el parque, en la montaña… Igualmente podríamos combinar esta parte más activa de juego con el introducir actividades más pausadas y que inviten a bajar el ritmo y favorecer la concentración, como leer, pintar y/o realizar algún tipo de actividad manual.

En cuanto al contacto con la naturaleza es fundamental siempre, aunque en verano es cuando mayor oportunidad tenemos de disfrutar del sol, pero en las horas más recomendables para hacerlo, nunca en las horas centrales del día y no abusando de protectores solares cargados de químicos, sino tratar de utilizar, en caso de larga exposición al sol y en horas no recomendables, protectores solares sin químicos.

Nuestra piel es el órgano más grande del cuerpo y el que está más expuesto a los factores ambientales. A través de la piel penetran un sinfín de tóxicos presentes en la cosmética y en el ambiente en general. Te animo a tomar conciencia de este aspecto y tratar de encontrar soluciones alternativas a la cosmética convencional. Al igual que cuando finalizamos la exposición al sol, deberíamos utilizar productos lo más naturales posibles, como aloe vera puro, o fórmulas realizadas con aceites vegetales y aceites esenciales que permiten relajar y calmar la piel después de la exposición solar. El continuo contacto con este tipo de productos, provoca la presencia en nuestro cuerpo de disruptores endocrinos, sustancias químicas capaces de alterar el sistema hormonal del organismo humano y generar su disfunción, lo que puede llegar a causar diferentes enfermedades relacionadas con nuestro sistema hormonal.

El verano es un fantástico momento para SOLTAR, ACEPTAR, FLUIR Y DISFRUTAR, pero sin olvidar nuestra salud cuidar.

Natalia Jiménez Salinero
Experta en Nutrición Holística. Coach en Gestión de Vida.
Terapeuta Higienista.
@nataliajjss

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X